ORIGEN DE LA CORBATA
- Carol H.D

- hace 2 días
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La corbata es quizás el símbolo estilístico más característico del traje masculino. Una prenda que actualmente se asocia con los hombres y que aporta seriedad a su atuendo.
Hoy en día, es bastante provocador ver a una mujer con corbata; la sociedad no se acostumbra.
Pero volviendo al tema: ¿cuál es su origen? Esta publicación nace de esa pregunta.
Curiosamente, la corbata es originaria de Croacia. Esta pieza de tela data del siglo XVII, durante la Guerra de los Treinta Años, cuando, al llegar la hora de partir, las mujeres ataban un pañuelo rojo alrededor del cuello de los soldados de la caballería ligera, símbolo de amor y fidelidad. Algo similar al actual anillo de compromiso.
Durante la devastadora guerra (1618-1648), su uso se extendió por toda Europa, ya que la Guardia Real Francesa, que reclutó a los famosos jinetes croatas bajo la corte de Luis XIII, se entusiasmó con las bandas rojas que lucían en sus uniformes: lino para los soldados y algodón fino o seda para los oficiales. En 1667, Luis XIV se declaró admirador personal de la corbata, que consideraba ligera, pintoresca y elegante, casi una novedad épica, lo que provocó su afición y el declive gradual de los rígidos cuellos altos de la época. Como siempre ocurre en la moda, lo que para los soldados croatas era un símbolo común, al llegar a Francia se convirtió en tendencia.
La Enciclopedia Británica registra la aparición de la corbata en 1656 y explica su etimología como un derivado del sustantivo étnico croata del francés cravate, para posteriormente extenderse por todo el mundo. Con la restauración de la monarquía inglesa en 1660, a su regreso del exilio, Carlos II introdujo en el país el nuevo accesorio de moda, la cravate. Fue Georges Brummell, el primer dandi oficial del mundo, quien ideó el traje de caballero moderno con corbata al cuello, promoviendo la moda de la corbata como signo de distinción.
Esta nueva moda dio lugar a un sinfín de nudos de corbata, lo que obligó a reinterpretarla para que siguiera siendo tendencia. Así, el pañuelo croata conquistó primero París, luego Inglaterra y después Europa; de allí pasó a Estados Unidos y luego al mundo.







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