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EL ORIGEN DE LA CHAQUETA BOMBER

No sé si a ti también te pasa, pero a mí me encanta preguntarme por el origen de las cosas. Conocer la historia de una prenda me parece clave para saber cómo adaptarla y resignificarla hoy. Siguiendo los pasos del pasado, construimos nuestro presente… y abrimos camino al futuro.

Pensando en esto, y al analizar las tendencias recientes, me encontré con una de esas prendas que vuelve cada cierto tiempo y nunca pierde fuerza: la chaqueta bomber. Un básico atemporal que ha sabido reinventarse una y otra vez. Por eso, decidí investigar su origen y compartirlo contigo en este artículo. Porque sí, antes de saber cómo llevarla, hay que conocer de dónde viene.


Para entender el nacimiento de esta prenda tenemos que viajar a 1917, en plena Primera Guerra Mundial. En ese momento, el ejército estadounidense necesitaba crear una prenda resistente para sus pilotos, que volaban en cabinas abiertas y se enfrentaban a temperaturas extremas. Así nació la primera bomber, diseñada para proteger del frío a gran altitud.

Pero fue en 1926 cuando el británico Leslie Irvin diseñó el modelo que sentó las bases de la chaqueta bomber tal y como la conocemos: la famosa B-3, pensada para vuelos a más de 10.000 metros, donde se alcanzaban los –60 °C. Confeccionada en lana de oveja por dentro y forrada en cuero por fuera, con grandes solapas y cierres herméticos, fue rápidamente adoptada por los pilotos de bombarderos (de ahí su nombre: bomber jacket).

En los años 30, la prenda se aligeró: la lana se sustituyó por algodón, y el cuero por tejidos más prácticos. Además, se rediseñó con puños elásticos y cintura ajustada para facilitar el movimiento. Así nació el modelo A-2, más ligero y funcional.

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial en los años 40, la bomber evolucionó aún más. Se empezaron a fabricar en tejidos sintéticos e impermeables: las B-15, precursoras directas de las bombers que conocemos hoy.


Cuando terminó la guerra, la bomber ya se había convertido en un básico funcional y accesible, especialmente entre los más jóvenes. Pronto dio el salto a la gran pantalla: películas como Rebelde sin causa o La gran evasión la consolidaron como icono de rebeldía, masculinidad y estilo.

En los años 60, los amantes del reggae la adoptaron, relacionándola con la estética preppy y la famosa Harrington jacket. En los 70, las revistas y los artistas comenzaron a reinterpretarla con un aire más bohemio y folk.

En la actualidad, la bomber ha dejado atrás su origen utilitario para convertirse en una prenda que se adapta a cualquier estilo: urbana, deportiva, elegante o incluso glam. Su versatilidad, variedad de tejidos, cortes y colores la han mantenido como un imprescindible en los armarios de hombres y mujeres.

Sí, una prenda militar… convertida en legado de estilo.


Cómo llevar la bomber con estilo

Ahora que conoces su historia, veamos cómo puedes incorporarla con intención a tus looks. Porque no se trata solo de llevarla, sino de hacerlo bien.


Bomber lisa: minimalismo con actitud

Si eliges un modelo liso y de un solo color, el margen de error es pequeño… pero cuidado, puede volverse aburrido. Apuesta por tonos neutros como negro, blanco o gris, que te permitirán combinar con facilidad. Dale vida al look con una camiseta gráfica, un polo texturizado o una camisa estampada. Ideal para entretiempo.

Bomber con textura o efecto metálico: atrevida y con presencia

¿Quieres un look con más impacto? Elige una bomber con acabado satinado, efecto piel o detalles brillantes. Combínala con tus jeans favoritos y deja que ella sea la protagonista. Perfecta para salidas nocturnas o eventos informales.

Estilo sporty: cómoda sin perder estilo

Las bombers combinan muy bien con prendas deportivas. Zapatillas, joggers o incluso pantalones de chándal pueden elevarse con esta chaqueta. El secreto está en mantener el equilibrio: un toque urbano, pero con intención.

Con vestidos: mezcla inesperada y femenina

Sí, también puedes llevarla con vestidos. Para un look casual, opta por un vestido largo de algodón con zapatillas. Para un aire más femenino, elige un vestido corto con estampado floral y combínalo con una bomber lisa o en contraste. ¡Funciona!


¿Errores a evitar? También los hay

Aunque sea una prenda muy versátil, la bomber tiene sus normas:

  • No elijas una talla demasiado pequeña. Es corta por diseño, pero no debe quedar por encima del ombligo.

  • Tampoco demasiado grande. No es una chaqueta oversized, su ajuste ideal es justo en la cintura.

Y tú, ¿eres fan de las bombers?¿Tienes una favorita o te animas a probar una nueva versión esta temporada?

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